La inusual relación cercana de Jeffrey Epstein con Ehud Barak no sugiere que Epstein trabajara para Israel. Demuestra lo contrario. Atrapado en su derrota electoral de hace más de dos décadas, Barak ha intentado obsesivamente socavar la democracia israelí colaborando con la izquierda radical antisionista en intentos fallidos de derrocar al gobierno israelí electo. La fijación personal de Barak le llevó a participar en actividades públicas y entre bastidores para socavar al gobierno de Israel, incluyendo alimentar movimientos de protesta masivos, fomentar disturbios y alimentar narrativas mediáticas falsas.