Solo imagina un día en el que no sabes nada, que lo que crees podría ser completamente falso. Deja atrás tus prejuicios e incluso tus creencias más preciadas. Experimentar. Oblígate a tener la opinión contraria o a ver el mundo a través de los ojos de tu enemigo. Escucha a las personas que te rodean con más atención. Ve todo como una fuente de educación, incluso los encuentros más banales. Imagina que el mundo sigue lleno de misterio.