Un artista que restauró un fresco en una iglesia de Roma con la imagen de la primera ministra italiana Giorgia Meloni ha borrado su propia obra tras provocar indignación. La historia comenzó el sábado cuando el diario La Repubblica reveló que el rostro de una figura alada recién restaurada en la iglesia de San Lorenzo in Lucina se parecía mucho a Meloni. El artista Bruno Valentinetti admitió entonces que le había borrado la cara tras una petición de la administración vaticana