Los bancos centrales impulsaron la subida de los metales comprando oro, alejándose del régimen de moneda de reserva del USD hacia la soberanía. Si esta tendencia continúa, veremos una aceleración de naciones repatriando sus recursos, desinversionándose de bonos respaldados por el gobierno y un nuevo colapso del comercio global. Solo las naciones TBTF (América y China) pueden sobrevivir a su propia soberanía, pero aun así habrá dolores de crecimiento.