Todo estudiante aprende que correlación no implica causalidad. Pocos aprenden lo contrario: la ausencia de correlación no implica ausencia de causalidad. Este ensayo traza cómo la economía llegó a pensar en la causalidad. La historia involucra a filósofos, estadísticos, econometras y científicos informáticos. Abarca tres siglos y al menos dos revoluciones metodológicas. Y sigue siendo, en aspectos importantes, inconclusa. Enlace: