Que 1.000 millones de dólares compense no es el titular, es la confirmación. Lo que importa es hacia dónde apunta WLFI a continuación: rampas de acceso fiduciarias más fluidas, experiencia de usuario con abstración de gas e infraestructura real de pagos. Ese es el modelo para que las stablecoins se conviertan en el mercado general: hacer que la experiencia sea invisible. Con este tamaño, USD1 pasa a la categoría de peso pesado. La liquidez se profundiza, las integraciones se aceleran y empieza a aparecer en más rutas de enrutamiento. Si monitorizas las stablecoins, registra la velocidad a la que se mueve, no lo ruidosa que se pone. No hay un único ganador aquí, solo otro sólido ferrocarril de USD conectado a la pila financiera global.