Cuando los mercados bajan — como las criptomonedas ahora — todo el mundo de repente se convierte en detective. Se apresuran a "entender" por qué ocurre, inventando narrativas retrospectivas sobre los fundamentos que explican perfectamente la acción del precio. Eso, amigos míos, es una completa pérdida de tiempo y energía. No lo leas. No te lo creas. Me da igual. Porque esas teorías casi con toda seguridad son erróneas — y aunque alguna resulte ser correcta, no te hará ganar dinero ni aliviará el dolor de las posiciones bajo el agua. El sistema ganador es sencillo: observa qué está funcionando bien (o al menos aguantando) en estas condiciones. Profundiza en el porqué — a nivel de activo individual. Aplica esa visión a tus decisiones. Esa es la única narrativa que paga. No pontificar sobre teorías macro que nunca podrán ser probadas. La respuesta te está delante de los ojos.