La IA tomó el control del rover marciano y condujo casi medio kilómetro. El rover Perseverance de la NASA navegó por primera vez una ruta calculada por inteligencia artificial, sin intervención humana. La IA generativa analizó de forma independiente el terreno y seleccionó puntos de referencia de navegación seguros, una tarea que antes realizaban íntegramente humanos. Este enfoque tiene en cuenta la latencia de señales entre la Tierra y Marte y allana el camino para una exploración planetaria totalmente autónoma. Se utilizaron imágenes satelitales de alta resolución y modelos digitales del terreno para planificar la ruta. Los algoritmos evaluaron rocas, zonas arenosas y otros obstáculos, tras lo cual la ruta se probó en un gemelo digital del rover. Como resultado, el rover recorrió 210 metros el primer día y 246 metros el segundo, para un total de casi 500 metros.