Michael Saylor no pudo convencer a nadie de comprar Bitcoin cuando él tenía un beneficio no realizado de 10.000 millones de dólares. Ahora lo tendrá aún más difícil, habiendo destruido toda su cartera, enfrentándose a pérdidas masivas y acercándose poco a poco a la bancarrota. Su estrategia de Bitcoin fracasó estrepitosamente. ¿Quién podría haber previsto eso?