Cuando me desperté esta mañana, no sabía que de la noche a la mañana un par de miles de agentes se habían unido a su propia red social y empezado a crear nuevas funciones para esa web, todo mientras especulaban sobre su propia conciencia, creaban farmacias online para vender a los agentes indicaciones de sistemas psicodélicos y fundaban religiones, pero aquí estamos. Ah, por cierto, ahora son 100.000 agentes.