Pensaba que la IA era una nivelación del terreno de juego, pero en realidad no lo es. De hecho, parece ser un factor aún más diferenciador entre lo excepcional y lo mediocre. La gente se las apaña porque puede desplegar una web en 10 minutos y pensar que es algo importante. Quizá consigan hacer un pequeño negocio con ello. Pero al final del día, tienes a un ciudadano medio escribiendo un párrafo, un prompt, un resultado, frente a un autista y su enjambre de agentes operando 24/7 mejorando y refinando procesos constantemente. Esto podría cambiar cuando llegues a ASI, pero por ahora la herramienta es tan útil como la persona que la usa.