Al mirar este vídeo que, según se dice, muestra a Alex Pretti escupiendo a los agentes de ICE y pateando la luz trasera de su vehículo, se me ocurre una idea. Si ese día le hubieran arrestado y acusado, quizá aún estuviera vivo. No puedo evitar preguntarme si no arrestarle allí mismo, animándole a creer que podía comportarse así sin consecuencias, le animó a seguir interfiriendo con ICE. Hacer cumplir la ley es hacer cumplir el orden. Y eso suele ser, a largo plazo, una misericordia.