Las instrucciones para construir riqueza son aburridamente simples: Compra fondos indexados. Espera 10 años. No lo toques. Es sencillo, pero no fácil. Si fuera fácil, todo el mundo sería rico. La realidad es: La mayor parte del dinero no se gana comprando o vendiendo. Se hace en la espera. Y esperar es una tortura cuando el mercado se mueve y tu cerebro te grita que "hagas algo". Irónicamente, quienes se adelantan son quienes resisten ese impulso. Tendemos a pensar en la paciencia como un rasgo de personalidad: o naces con ella o no. Eso es totalmente falso. La inversión a largo plazo es un músculo. Y ese músculo se puede entrenar. No entras en un gimnasio y haces press de banca con 300 libras el primer día. No corres un maratón el día que compras tus zapatillas de correr. De la misma manera, tu determinación podría romperse durante tus primeros años de inversión. A veces, retrocedes. Yo también lucho con esto. Vendí Robinhood por unos 10 dólares para simplificar mi cartera, solo para ver cómo subía hasta los 90 dólares. ¿Me sentí mal de arrepentimiento? Por supuesto. Pero eso no me desvía del conjunto general. Si vendes en pánico o te pierdes un repunte, no eres un "mal inversor". Simplemente no estás entrenado. El objetivo no es ser un robot que nunca comete errores. El objetivo es revisar ese error, averiguar por qué te rompiste y poner mejores barreras para la próxima vez. No tienes que ser perfecto para ser rico. Solo tienes que ser constante.
La mayoría de la gente no entiende bien cómo funciona la inversión indexada. Lee esta publicación para no cometer el mismo error:
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