TOM LEE: EL ORO NO GRITA "CORRE", SINO SUSURRA "EL RIESGO VUELVE" Dice que el aumento del oro y los metales no es una señal de advertencia para las acciones, sino una trampa. Ruptura del oro = debilidad del dólar + bancos centrales dovish + estrés geopolítico. Esas mismas fuerzas suelen ayudar a los precios de los activos, no perjudicarlos. Un dólar más débil impulsa los beneficios de las grandes multinacionales. El crecimiento de los beneficios ya se está acelerando y las valoraciones se han comprimido, lo que significa que las acciones aún no tienen un precio para buenas noticias. El movimiento del oro puede ser un adelanto de que el apetito por el riesgo vuelve a entrar en acciones, no el final del ciclo. ¿Ruido a corto plazo? Claro, pero sigue apuntando a máximos más altos hasta finales de año, incluso flotando en el S&P 7.700. El oro no roba oxígeno para siempre, está preparando el terreno.