Hoy hay un gran artículo en el Wall Street Journal, escrito por Sian Leah Beilock, presidenta de Dartmouth College. Reconoce lo que muchos de nosotros llevamos tiempo diciendo, es decir, que nuestro sistema universitario se ha corromputo, y propone soluciones sensatas y sensatas de la sociedad. Primero, hacer que la educación universitaria sea más asequible. La matrícula y los costes se han vuelto simplemente ridículos, especialmente en colegios que cuentan con dotaciones enormes. Segundo, haz que la inversión merezca la pena. Haz más para garantizar que los graduados realmente consigan trabajo. Tercero (y para mí lo más importante), "recentrar la educación en el aprendizaje en lugar de en la postura política." ¡Amén! ¡Por fin! Y cuarto (también música para mis oídos), "enfatiza la igualdad de oportunidades, no los resultados iguales." El primero es un director americano básico; lo segundo es un disparate peligroso de los woke. Me alegró mucho leer todo esto de la mano de un presidente de una universidad de la Ivy League. Señal de esperanza.