El mercado no tiene sentimientos. Tampoco la Arena. En SideX, la ecuación es implacable pero justa: la misma tabla. Mismo plazo. La única variable eres TÚ. Si tu análisis es superior al de tu oponente, el resultado es matemático: ganas. Pierden. Tú te llevas toda la olla. La era de culpar a la volatilidad ha terminado. Si eres mejor, demuéstralo.