El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, sobre la UE: Hasta 2007, dos grandes países europeos, Francia y Alemania, tenían la voluntad política de que Turquía se convirtiera en miembro de la Unión Europea, siempre que Turquía cumpliera con las condiciones y estándares de la UE. Pero cuando Nicolas Sarkozy llegó al poder en Francia, cambió este enfoque. Adoptó la política identitaria y dijo: "Somos la Europa cristiana", y por tanto no quería que Turquía pasara a formar parte de la Unión Europea.