Cada byte importa. Cada milisegundo cuenta. Cada suposición de hardware determina quién puede participar. @ReamLabs desglosa las 'restricciones en cascada' del consenso post-cuántico y por qué resolverlas requiere criptógrafos, equipos de clientes e investigadores de protocolos trabajando en sintonía. Que, por suerte, es exactamente lo que hacen...