Oye, con las tormentas de hielo, nieve y aguanieve que arrasan por todo el país, quizá deberíamos tomarnos un momento para agradecer a las compañías petroleras, nucleares y gasíferas que hacen posible calentar nuestros hogares en lugar de demonizarlos. La mayoría de los activistas que les acosan a ellos y a sus trabajadores son cálidos por su culpa.