La ciudad de Minneapolis y el estado no impedirán que sus tropas de choque obstruyan a los agentes federales, permitiendo que los militantes se acerquen y se enfrenten físicamente a ellos. Los alborotadores quieren ese enfrentamiento y lo consiguien. Muchos de ellos vienen armados y se les anima a ser violentos porque creen que los mártires ayudarán a su causa terrorista de fronteras abiertas. Están apoyándose en engaños de la prensa y de las redes sociales para incitar levantamientos masivos antigubernamentales. Todo esto ya se ha intentado antes y quienes empoderaron la letal enseñanza de izquierdas (Waltz, Ellison, Frey, etc.) no sufrieron consecuencias políticas ni sociales.