Cuando cumplamos 18, desearíamos haber iniciado el deporte antes. Cuando cumplamos 25, desearíamos habernos esforzado más en el colegio. Cuando cumplamos 35, desearíamos haber empezado ese negocio. Cuando cumplamos 40, deseamos volver a hacerlo todo de nuevo. La verdad es que el mejor momento para plantar una semilla fue hace 20 años. El segundo mejor momento es hoy.