No queda nada más que decir sobre Irán. No hay noticias en el planeta que sean más grotescas, depravadas, inhumanas o medievales que lo que el régimen está haciendo al pueblo iraní. No puedo quedarme aquí intercambiando cadáveres por compasión. No puedo negociar, debatir ni debatir por qué Irán debería ser libre. O eres un ser humano con alma, por lo tanto no hace falta explicación, o no lo eres. La fase de demostración ha terminado. No quiero oír nada más salvo que la ayuda prometida está en camino.