The Guardian gastó recursos reales en demostrar que la Casa Blanca memeó la foto de arresto de un asaltante en la iglesia para hacerla parecer que estaba llorando. Cuando preguntaron al respecto, la Casa Blanca respondió: "Los memes seguirán." Podríais haberlo preguntado antes y haberos ahorrado el problema. Estamos viviendo en la mejor línea temporal 🤣