La ciudadanía por nacimiento es la ficción de que los hijos de ilegales, si nacen aquí, son ciudadanos. Pero los demócratas llevan esta locura ilusión aún más lejos: afirman que si un menor ilegal pasa de contrabando a un menor más allá de la frontera, él y el niño pueden quedarse aquí y cobrar ayudas sociales de por vida. No.