El Estado Profundo utilizó la Fedsurrección del 6 de enero como justificación para desbancar a los republicanos, incluido el presidente Trump. La historia recordará este momento como un momento en el que un administrador SENTADO convirtió a nuestro gobierno en un arma para aplastar a sus oponentes políticos. Utilizó la amenaza de acciones regulatorias y los requisitos de "riesgo reputacional" para obligar a las empresas a cancelar a los conservadores. Y eso debería aterrorizar a todos. El Congreso debe actuar para prohibir que futuros administradores vuelvan a hacer esto. Si no lo hacen, seguirá pasando.