He desempaquetado muchos productos financieros. Tarjetas metálicas > papel reciclado > cajas de cartón > rasca y gana... pero esta vez, voy a desenvolver el dinero. Un sobre de plástico. Billetes de USD y ARS. Entregado en mi puerta principal. Envié USDC. Menos de 45 minutos después, llegó esto. Cumplido. En hora. Cero incorporación. Sin marcas llamativas. Sin costes generales que hagan pasar por "UX". Ríete si quieres, la verdad es que no fue una experiencia de desempaquetado agradable. Pero este es el producto con el que la fintech compite cada día en LATAM. ¿Quién quiere dinero en efectivo? ¿Quién quiere stablecoin?