¿Quién recuerda el pico de la temporada alternativa en 2017 y 2021, cuando cualquier shitcoin cualquiera ganaba cientos de millones en capitalización bursátil de la noche a la mañana y todos, incluida su abuela, se estaban haciendo ricos? Esos eran los "buenos tiempos" en las criptomonedas. El espacio estaba completamente invadido por la ilusión y la codicia. Sin lógica, sin bancos, sin reglas, sin instituciones. Un auténtico caos. Un frenesí de verde. A veces recuerdo lo bueno que fue durante esa breve ventana.