🩸 Científicos japoneses, liderados principalmente por investigadores de la Universidad Médica de Nara, están desarrollando una sangre artificial universal hecha de sangre de donante caducada. Esta innovación utiliza vesículas de hemoglobina (HbV), donde la hemoglobina purificada se encapsula en cáscaras lipídicas que transportan oxígeno de forma segura a través del cuerpo. Como los HbV carecen de antígenos de tipo sanguíneo, eliminan la necesidad de coincidencia de tipo sanguíneo, lo que los hace adecuados para cualquiera. La sangre artificial es estable en estantería durante largos periodos y puede almacenarse a temperatura ambiente, a diferencia de la sangre donada convencional. Con los ensayos clínicos ya en marcha, los investigadores pretenden tener esta tecnología lista para la medicina de urgencias, la respuesta a desastres y el uso militar alrededor de 2030.