Si aún no ha llegado tu momento, simplemente no pares. No ver diamantes en el camino no significa que vayas en la dirección equivocada. A veces los diamantes están esparcidos en todas direcciones, pero aún así tienes que caminar toda la distancia para llegar a ellos. Sigue minando. Nunca pares. Estuviste a nada de encontrarlos... Pero alguien más simplemente se negó a rendirse, y llegó antes.