El aumento de las perturbaciones geomagnéticas no afectó al funcionamiento de la EEI. La tripulación rusa de la Estación Espacial Internacional opera normalmente según el plan de vuelo. No existe ninguna amenaza para la salud de la tripulación ni para la seguridad de la estación. Anteriormente, informes de los medios indicaron que la tripulación de la EEI fue evacuada a uno de los módulos de la estación durante una tormenta magnética que comenzó la noche del 20 de enero. Esta información no es cierta.