Galaxy lanzó un fondo de cobertura de 100 millones de dólares, con un 30% asignado a criptoactivos y el 70% restante invertido en acciones de servicios financieros afectadas por activos digitales. Esta estrategia híbrida es interesante: apostar por la volatilidad de las criptomonedas y plantear la transformación digital de las finanzas tradicionales. Galaxy, que cuenta con 17.000 millones de dólares en gestión, es claramente optimista respecto a las oportunidades en este sector transversal. El capital tradicional comenzó a entrar sistemáticamente en el mercado cripto, ya no solo especulación, sino que asignaba activos digitales como parte de la infraestructura financiera.