Cuando los demócratas recortaron la financiación de la policía, la delincuencia en todo Estados Unidos se disparó. Ahora quieren recortar fondos al DHS y al ICE. A los demócratas les da igual la vida de Laken Riley, Rachel Morin, Jocelyn Nungaray y otros estadounidenses inocentes perdidos ante inmigrantes ilegales criminales.