Las criptomonedas me han permitido conocer a gente increíble. Con la mayoría de la gente con la que hablo a diario, nunca me habría cruzado con ellos si no fuera por las criptomonedas. Diferentes orígenes y países, pero de alguna manera estamos alineados en la misma misión, que es hacer pan, construir cosas chulas y divertirnos. Todo empieza a parecer normal, pero cuando te alejas y reflexionas, apreciarás la suerte que tenemos de estar aquí. Yo nunca me iré, y tú tampoco.