Esta semana, he estado siguiendo de cerca el importante debate en el Senado sobre el futuro de la estructura del mercado de activos digitales. Copatrociné y voté a favor de aprobar la Clarity Act en la Cámara porque los innovadores estadounidenses merecen certeza regulatoria. Reglas claras desbloquearán un mayor acceso a la banca y al crédito para todas las comunidades, y reforzarán la seguridad estadounidense a medida que se construya la próxima generación de infraestructuras financieras globales. Me alegra ver informes que indican que todos los partidos siguen en la mesa, y animo a mis colegas del Senado a seguir trabajando juntos para que esta legislación bipartidista crítica cruce la línea de meta.