La verdadera historia es que una familia intentaba conducir a casa y quedó atrapada cerca de una acción contra el ICE, cuando agentes del ICE lanzaron granadas cegadoras y gas lacrimógeno a un vehículo con tres niños, incluida una de 6 meses que necesitó atención médica al dejar de respirar. El gobierno miente como un pez nada o un pájaro que alza el vuelo.