Algunas de mis mayores victorias (cinco e incluso seis cifras) llegaron cuando menos las esperaba. No porque predijera el mercado perfectamente, sino porque encontré una configuración limpia, definí mi invalidación y luego hice la parte más difícil... Nada. No controlaba cada vela al detalle. No me asusté por el ruido. No interpuse en mi propio plan. La mayoría de los traders piensan que la habilidad es actividad. En realidad, la paciencia es la habilidad. El tiempo en una buena operación es mejor que pasar el día mirando gráficos. Aprender cuándo esperar te hará ganar más dinero que cuándo hacer clic.