El curioso caso de Tayeb Benabderrahmane, el nacional francés y argelino condenado a muerte por Catar: Tayeb Benabderrahmane fue una figura clave en la política exterior de Catar. En 2017, mientras Catar se enfrentaba a un bloqueo por parte de varios países de mayoría musulmana y estados africanos, ayudó a rehabilitar la reputación de Catar, especialmente en el mundo francófono. Su trabajo le valió la confianza del Consejo Nacional de Derechos Humanos (NHRC) de Catar, donde asumió la ingrata pero crítica tarea de abordar la corrupción, un tema que amenazaba la credibilidad de Catar mientras se preparaba para el foco global del Mundial. El 13 de enero de 2020, Benabderrahmane fue arrestado sin previo aviso ni explicación. Lo que siguió fue una prueba kafkiana: 307 días de detención sin cargos ni juicio. Luego fue condenado a muerte sin que se le informara. El trato a Tayeb Benabderrahmane no es un incidente aislado, sino parte de un patrón más amplio de represión y autoritarismo. El caso de Tayeb ha sido ahora oficialmente reconocido por el Parlamento Europeo. 🔗