Me entristeció mucho enterarme del fallecimiento de mi gran amigo, el Dr. Eddie Floyd. Desde un punto de vista personal, nunca he tenido un seguidor más leal y dedicado que el Dr. Floyd. Ayudó a muchísima gente y causas de la misma manera. Era un Gamecock incondicional, que nunca se rendía y volcó su corazón y alma en su amada Florencia y la región. Fue una fuerza de la naturaleza para hacer crecer el Partido Republicano, aunque siempre intentaba encontrar puntos en común para el beneficio de la comunidad. Él y su encantadora esposa Kay eran una de las parejas más decentes y divertidas que he conocido. Ahora están juntos de nuevo, animando a los Gamecocks. Serán echados de menos por legiones de amigos y una familia maravillosa. En resumen, el Dr. Floyd vivió una de las vidas más trascendentales de cualquier persona que haya conocido. Siempre luchaba la buena batalla. Que descanse en paz.