Querida Oprah, ¡Sí, estabas comiendo de más! ¡Durante años! Y no era un "gen de la obesidad" místico manipulando tu tenedor. Fueron tus decisiones. Deja de vender la rendición como ciencia. Nuestros hijos merecen la verdad de que el cambio real empieza con la responsabilidad personal, no con excusas. MAHA