Los internos del régimen están sacando su dinero. Los informes indican que altos cargos de la República Islámica han transferido alrededor de 1.500 millones de dólares a cuentas de depósito en garantía en Dubái en solo unos días, con más activos trasladados al oro y a las criptomonedas. Mientras el país arde, el liderazgo parece estar preparando rutas de escape.