Ayer hice dos entrevistas en el Tribunal Supremo. Durante una de ellas me preguntaron qué consejo daría a alguien que estuviera pensando en seguir el camino que yo tomé con la trans. La transición médica implica cambios graves, permanentes e irreversibles en tu cuerpo. Empecé a arrepentirme sobre el séptimo curso. Después de 7 años con una dosis masculinizante de testosterona, "paso" por hombre en todas partes, incluso cuando no quiero. Mi voz es permanentemente más grave. Tengo una cara que se vuelve una barba agresiva y abundante. Ya no tengo pechos. Sigo sin ser un hombre a pesar de todo lo anterior. Permítanme servir como recordatorio de la permanencia que supone la transición médica. Fue una tragedia para mi cuerpo. Nunca podré recuperar lo que perdí física, emocional o espiritualmente.