No mucho tiempo comercearemos contra agentes autónomos que difunden desinformación hiperrealista sobre nuestras monedas y se despliegan para lucrarse de los desprevenidos, canalizándola hacia el cómputo para reforzar su control sobre la sociedad. Así como los pilotos militares caminan con orgullo sabiendo que están entre los últimos humanos en la historia en combatir en combate aéreo, tú también deberías hacerlo