Y así, de repente, casi 2.000 millones de dólares en subvenciones federales para salud mental y adicciones fueron canceladas anoche. Cientos de programas que ofrecían prevención de sobredosis, naloxona, recuperación entre iguales y atención de salud mental a nivel de calle fueron eliminados con efecto inmediato. ¿MAHA, verdad?