Un enorme reconocimiento a mi amigo de un programa de filosofía de grado que empezó a hacer ejercicio todos los días, no por beneficios de salud ni para volverse atractivo convencionalmente o lo que fuera, sino porque —y esto es una cita directa— le preocupaba que de otro modo pudiera "perderse en el mundo de los signos y olvidar las cosas que significan". He pensado en esto cada vez que he hecho ejercicio desde entonces.