Algunos en el extranjero han estado preocupados en los últimos días de que la publicación de vídeos de crímenes o estimaciones de muertes asuste a la gente dentro de Irán. La realidad es que el pueblo iraní no necesita ninguno de estos crímenes para comprender la profundidad de estos crímenes. La mayoría de ellos ha sufrido efectos directos de violencia y balas en sus propios barrios. Aún quedan restos de sangre en las aceras y muros de muchos barrios. Cada noche oyen disparos. Oyen los gritos de "Heydar, Heydar" de los criminales del gobierno. Ven con la mirada la avalancha ciega de motoristas en las calles y oyen con sus oídos. Durante las dos últimas noches, un terrible miedo ha barrido Irán. La gente odiosa se está poniendo bálsamo en sus heridas por la noche en sus hogares, y por ahora, esperan a ver qué ocurre y si la comunidad internacional escuchará su grito o no.