La política británica literalmente se aferra a la vida con todas sus fuerzas. No hay ni un solo partido político cuyas políticas y filosofía no cambien con el viento o no cedan a la presión de los iguales (la narrativa). Por eso el próximo alcalde de Londres tiene que ser independiente. Responsable ante Londres, influenciado e influido por el pueblo por el pueblo, sin línea política que seguir. Eliminando la política de nuestra fuerza policial, del sistema judicial y de nuestro Orden Público británico. Por eso el próximo alcalde de Londres tiene que ser yo mismo. ¡Un hombre del pueblo, nacido para servir y liderar! 🫡🇬🇧🏴