De hecho, una de las cosas más tabú de invertir es prestar atención a demasiadas oportunidades de inversión. Habrá demasiadas buenas oportunidades de inversión, pero no todas te pertenecen. Al contrario, afecta tu pensamiento, te pone ansioso y te pierde demasiadas cosas, haciendo que divergas, pierdas energía, reduzcas tu paciencia, te desconcentres y destruyas el longe-plazo.