Esta es una película extrañamente fascinante de Dinamarca de 2012. Sigue a un culturista exitoso (Dennis) que vive con su madre fría y dominante, y que es extremadamente inhibidor en su vida personal. Tiene 38 años, no está casado, no tiene novia, y se da a entender que podría ser virgen. Un familiar regresa de Tailandia con una nueva esposa y ayuda a Dennis a emprender su propio viaje. Necesita un nuevo escenario, ya que la película comienza con una cita en la que Dennis está con una chica danesa, y no va bien. Es difícil caracterizar esta película como un drama, porque tiene corrientes subterráneas extrañas y oscuramente cómicas. Si has leído Platform de Houellebecq, te harás una idea de la industria del turismo sexual que representa allí. Ves a los hombres blancos gordos, viejos y calvos viviendo la vida como exiliados con mujeres tailandesas mucho más jóvenes. Pero nuestro héroe Dennis no puede participar en esto: sus inhibiciones simplemente le dominan. Finalmente se empareja con la viuda de un dueño de gimnasio donde entrena, que quizá es la mitad de su tamaño. El director se asegura de que consigamos algunas tomas a distancia de ellos, solo para mostrar la enorme disparidad en sus cuerpos. En cualquier caso, un criterio clave para cualquier buena película debería ser que sea entretenida. Esto dura unos 90 minutos y nunca me aburri. Aborda muy bien muchos temas dispares: la naturaleza destructiva de madres exigentes y dominantes, la aparición del incel, superar la timidez. Hay escenas muy divertidas, otras extraordinariamente torpes, pero todas bien hechas. La película cumple con lo que se propone, así que merece la pena verla.