En el instituto teníamos un jefe de deportes llamado Sr. Hartman (todos le llamábamos Hardman). Él dejó el colegio cuando yo tenía 16 años y durante su discurso de despedida lo terminó con: "Recuerda, ganar no lo es todo... *pausa* (nos sorprendió que dijera esto) Luego continuó... "Es lo único" Lo cual fue recibido con un enorme aplauso. Desde entonces se me ha quedado acompañado. Durante su etapa en el colegio, Hardman nos llevó a ganar múltiples ligas nacionales y campeonatos regionales en todos los deportes que importaban. Su competitividad, ética de trabajo y mentalidad se notaban en todo el colegio. Todo niño necesita a alguien así en su vida. El Hardman que te dice que no hay segunda opción, que perder no está bien, y que si no ganas, más vale que entrenes más duro y mejores. Hardman me dio más con esa línea que la mayoría de los profesores en años.