Apostar todo a tu propia empresa es una señal negativa, no positiva. La verdad es que esas cosas pasan. Cosas sobre las que no tienes control. Simplemente es prudente siempre cubrir tus apuestas. Incluso quitar el 10% de tu participación significa que aún tienes un 90% trabajando para ti. Si acierta, nunca fallarás ese último 10%. Pero si tu empresa se derrumba, acabarás sin nada. En todas mis empresas siempre he sacado dinero cuando he podido. Nunca me he arrepentido. Oh... Y una cosa más. A menos que tu CEO ya sea rico, dejarle diversificar asegura que esté completamente alineado con sus inversores respecto a disparar a la luna, ya que no les preocupa el escenario de "acabar sin nada".